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Métodos de tasación inmobiliaria en Argentina: comparativo, costo y renta

31 de octubre de 2025
Actualizado el 14 de octubre de 2026
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Métodos de tasación inmobiliaria en Argentina: comparativo, costo y renta

Tasar es la operación más discutida del rubro y la menos explicada. El propietario llega con un número en la cabeza, el colega de la otra cuadra prometió más, y el corredor tiene que sostener un valor con argumentos que se entiendan en una mesa de cocina. Este artículo explica los tres métodos que se usan en Argentina, cuándo conviene cada uno, qué ajustes separan una tasación de un promedio, y cómo presentarla para que el dueño la acepte.

Una aclaración antes de empezar. Lo que hace un corredor para fijar el precio de publicación es una estimación de valor de mercado. La tasación oficial, la que se usa en sucesiones, divorcios, juicios o créditos, la firma un tasador matriculado y tiene otro alcance. Los métodos son los mismos; lo que cambia es el fin y la responsabilidad.

Método comparativo: el que usa el mercado

Es el método con el que se tasa la enorme mayoría de las viviendas urbanas, porque responde la única pregunta que le importa al comprador: cuánto se pide por algo parecido, acá cerca, hoy. Se hace en cuatro pasos.

  1. Reunir comparables. Propiedades de la misma tipología y de superficie parecida, en la misma zona, publicadas ahora. Cuanto más cerca, más pesan: una publicación a 300 metros dice más que una a dos kilómetros.
  2. Descartar. Avisos viejos, duplicados (la misma propiedad publicada por tres inmobiliarias), precios que no son de mercado (el dueño que «prueba» un valor hace un año). Si no se descarta, el promedio miente.
  3. Sacar el valor por metro. Conviene la mediana y no el promedio, porque un aviso desubicado mueve el promedio y no mueve la mediana. Se calcula sobre la superficie que el mercado compara: en departamentos, la cubierta más una parte de la semicubierta.
  4. Ajustar. Ningún comparable es idéntico. El valor por metro de la zona se corrige por las diferencias concretas de la propiedad, que se detallan más abajo.

El resultado no es un número: es un rango, con un valor de cierre estimado adentro y un precio de publicación sugerido un poco por encima, que deja margen para negociar sin espantar consultas.

Método del costo de reposición: cuándo sirve

Calcula cuánto costaría hoy construir la misma propiedad, le resta la depreciación por antigüedad y estado, y le suma el valor del terreno. Sirve cuando no hay comparables razonables: casas en barrios cerrados con pocas ventas, construcciones atípicas, propiedades a reciclar donde lo que se compra es el lote más lo que se pueda aprovechar.

En la práctica, para una casa usada el corredor combina los dos: el costo de reposición le dice cuánto vale lo construido, y el comparativo le dice cuánto está dispuesto a pagar el mercado. Cuando los dos números se separan mucho, la casa empieza a competir como lote y el valor lo fija la incidencia del terreno, no la construcción.

Método de capitalización de rentas: para inversores

Parte de lo que la propiedad puede rendir alquilada y lo convierte en valor: renta anual neta dividida por la tasa de rentabilidad que el mercado acepta para ese tipo de inmueble. Es el método natural para locales, oficinas, cocheras en alquiler y departamentos que se compran para renta.

Su límite es que depende de dos supuestos que cambian: el alquiler que realmente se cobra (no el publicado) y la tasa. Por eso se usa como control del comparativo, y no al revés: si el comparativo da un valor al que la renta no llega ni de cerca, alguien está pagando de más.

Los ajustes que separan una tasación de un promedio

El precio por metro de la zona es el punto de partida. Lo que convierte ese número en una tasación defendible son los ajustes, y conviene mostrarlos uno por uno, con su porcentaje, porque es lo que el propietario va a discutir.

  • Superficie. El metro de una unidad chica vale más que el de una grande de la misma calidad; el ajuste corrige esa curva.
  • Estado. A estrenar, muy bueno, bueno, a reciclar. Es el ajuste más grande y el que más se subestima cuando no se visitó la propiedad.
  • Antigüedad. No es lineal: un edificio de los años 50 bien mantenido puede valer más que uno de los 90 con problemas de construcción.
  • Piso y orientación. Alto y luminoso suma; planta baja a la calle o contrafrente sin sol resta.
  • Baños, cochera, balcón, amenities. Cada uno con un impacto acotado, que se justifica con comparables que lo tengan y que no lo tengan.
  • Expensas. Un edificio caro de mantener se vende más lento y más barato. Conviene comparar expensas por metro, no el total.

La regla: cada ajuste tiene que poder explicarse en una frase y respaldarse con al menos un comparable. Lo que no se puede explicar, no se ajusta.

Cómo presentarla al propietario

Una tasación bien hecha se cae en la reunión si se presenta mal. Tres reglas que funcionan.

Rango, no número. El dueño que recibe un solo número lo toma como piso y negocia para arriba. Con un rango, la conversación pasa de «cuánto vale» a «dónde dentro del rango nos ubicamos», que es la conversación que conviene tener.

Comparables a la vista. Foto, precio, superficie y link de cada propiedad usada. Sin eso, la tasación es una opinión. Con eso, es el mercado hablando, y el corredor pasa a ser quien lo interpreta.

Tres cifras distintas. El valor estimado de cierre, el precio de publicación (un poco arriba, para negociar) y el número del propietario. Explicar la diferencia entre los dos primeros evita la objeción clásica: «entonces publicalo más caro, total después bajamos».

Errores frecuentes

  1. Tasar sin ver la propiedad. El estado cambia el valor más que cualquier otro ajuste. Un valor previo por comparables sirve para ir a la reunión con un rango; no reemplaza la visita.
  2. Confundir precio publicado con precio de cierre. Los comparables son publicaciones; las operaciones cierran por debajo. Una tasación seria lo aclara.
  3. Elegir los comparables que confirman lo que ya se pensaba. Conviene reunir primero y descartar después con criterio escrito, no al revés.
  4. No actualizar. Una tasación de hace cuatro meses no sirve para una reunión de hoy. Si volver a hacerla cuesta una tarde, no se hace, y se sale a vender con un valor viejo.

Cómo hacerlo en menos tiempo

Todo lo anterior a mano lleva entre una y tres horas por propiedad: juntar avisos, descartar, calcular, ajustar, armar un documento presentable. El módulo de tasación de futuraprop hace el método comparativo con las mismas reglas de este artículo, en minutos, y deja el criterio a la vista.

  • Busca publicaciones reales de la zona en anillos de 500 metros, 1, 2 y hasta 4 kilómetros, y les da más peso a las más cercanas. El asesor elige el radio.
  • El valor base sale de una mediana ponderada del precio por metro, y después se ajusta por superficie, estado, antigüedad, piso, orientación, baños y características. Cada ajuste aparece con su porcentaje y su importe en una sección que se llama, justamente, «¿Cómo se llegó a este valor?».
  • El informe muestra un precio de cierre estimado, un rango, el precio de publicación sugerido, en cuántos comparables se basa y una barra de confianza. Incluye la ficha, fotos, mapa, los comparables con foto, precio, superficie y link, una descripción del barrio y la tarjeta del asesor con logo, foto, correo, WhatsApp y matrícula.
  • El asesor puede fijar un valor propio si conoce algo que los datos no ven, reescribir los textos, elegir qué secciones van y dejar una nota interna que el propietario nunca ve.
  • Se comparte por un link que no vence, sin que el dueño se registre, o se descarga en PDF con tres diseños. Y el asesor ve cuántas veces se abrió el informe.

Es una estimación de valor de mercado, no una tasación oficial ni pericial, y el informe lo aclara. Hay un informe de ejemplo para ver cómo queda antes de hacer el primero.

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Preguntas frecuentes

¿Cuál es el método de tasación más usado en Argentina?
El comparativo, para toda vivienda urbana con oferta publicada. El costo de reposición se usa para casas y construcciones sin comparables, y la capitalización de rentas para inmuebles que se compran por su alquiler.

¿Cuántos comparables hacen falta?
No hay un número fijo. Importan más la cercanía, la fecha y la similitud que la cantidad: cinco publicaciones parecidas a cuatro cuadras valen más que veinte de todo el barrio.

¿Se tasa sobre la superficie total o la cubierta?
Sobre la que el mercado compara. En departamentos, la cubierta más una parte de la semicubierta; en casas, cubierta y terreno por separado, porque el lote tiene su propia incidencia.

¿Una tasación digital reemplaza al tasador matriculado?
No. Para sucesiones, divorcios, juicios o créditos hace falta una tasación oficial firmada. La estimación que hace un corredor sirve para fijar el precio de publicación y conversar con el propietario.

¿Te sirvió? Pasásela a un colega.

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Este artículo es informativo. No constituye asesoramiento legal, contable, fiscal ni de inversión.